Quien da primero, da dos veces

EL QUE DA PRIMERO DA DOS VECES. La anticipación como clave del éxito.

Durante la guerra fría los mejores pilotos de la USAF habían oído hablar del instructor de combate John Boyd porque conocían el reto al que todos estaban invitados: recibirían 40 dólares si lograban impedir que los derribara en menos de 40 segundos. Normalmente Boyd solía lograrlo en menos de 15 y hasta su retiro de la escuela de caza de Nellis en Nevada nadie tuvo la oportunidad de pasar a cobrar ni un centavo.

Y es que el coronel John Boyd estaba provisto de la mejor arma posible: una conciencia clara de que dominar el factor tiempo es lo decisivo en todo conflicto. Pero para actuar tan rápido, para fulminar al rival en un abrir y cerrar de ojos, hay también que pensar muy rápido y resultar especialmente certero sobre lo que piensa nuestro oponente incluso antes de que él lo haga. Desconcertar, sorprender, interferir las capacidades de respuesta de nuestro adversario nos conducirá a obtener la victoria al más elegante estilo Sun Tzu: ganar la batalla antes de que empiece o incluso de que tenga lugar.

La FIGHTER MANAGEMENT EXPERIENCE (FIMAEX) se fundamenta en una inspiradora analogía entre la competencia empresarial y el combate aéreo. Nuestro escenario 360ª será el de una intensa rivalidad en una esfera de mercado donde todo sucede cada vez más deprisa, con escaso tiempo para deliberar  y sin  ningún margen de error. A los pilotos de combate se nos escoge e instruye para alcanzar y mantener el poder aéreo en un entorno en donde las cosas ocurren a tal velocidad que antes de que oigas el disparo ya estás muerto. Nuestra experiencia en lidiar con ese tipo de situaciones aportará un punto de vista original y enriquecedor para ejercer el liderazgo de una organización que aspire a lo máximo, a lo más alto.

Inspirarse en nuestro trabajo como pilotos de combate os proporcionará la atalaya, la perspectiva a vista de pájaro, que sin estúpida vanidad nos permite observar las cosas desde de lo alto de un modo estratégicamente superior y panorámico.

Reconozcamos que la competencia empresarial es también análoga a la lucha por la supervivencia en la naturaleza.  Lo cierto, lo que enseñan los hechos, es que ces de adaptarse con rapidez y agilidad a un mundo cambiante y hostil, repleto de amenazas. Esa es la enseñanza última de una evolución de las especies con frecuencia cruel y despiadada. Para alcanzar ese objetivo no solo hace falta tener la mejor conciencia situacional posible sino también la destreza para evaluar alternativas de acción y el coraje para hacer lo necesario, para mostrar que tenemos la suficiente osadía como para pasar a la ofensiva si las circunstancias lo requieren. Sólo puede preferirse y ejecutarse el plan que logre la óptima ventaja competitiva y la consecución de objetivos del modo más eficiente. No se trata de obtener el éxito a cualquier precio, se trata de lograr el máximo rendimiento con el mínimo coste de un modo rápido, contundente y duradero. Visión clara y agilidad son las virtudes de quienes perseguimos delinear bien las metas con la sana ambición que nos inspira para llegar primero. Anticiparse, tomar la delantera, aventajar a todos, es la estrategia primor- dial y ganadora en la que tenemos que adquirir maestría y destreza.

Los pilotos de combate estamos acostumbrados a lidiar con ese tipo de situaciones vertiginosas y por ello comprendemos mejor que nadie cuáles son los requisitos para obtener la victoria cuando el factor tiempo es la clave del éxito. El que da primero da dos veces. La anticipación nos conducirá a la posición de ventaja que nos abrirá la puerta de la victoria.

No podemos confiar en prepararnos cuando la situación nos urge, no podemos perder ni un minuto en incorporarnos cuando resulte evidente que deberíamos haber estado mucho antes alerta, a la expectativa. Cuando la ocasión lo demande, nos encontraremos en guardia como si desde siempre lo hubiéramos estado esperando. Será sólo entonces cuando estemos listos para recoger los frutos de nuestra vigilancia y asestar el golpe que sólo nosotros vimos venir.

Todo el mundo parece tener claro que este es el medio para obtener la supremacía. Pero también todos sabemos que lo realmente difícil, lo imprescindible, es saber cómo lograrlo,  qué es lo que hay que ejercitar, qué pautas y procedimientos debemos practicar para que la situación no nos sobrepase. Nuestro FIGHTER MANAGEMENT EXPERIENCE constituye la mejor herramienta para obtener las competencias necesarias para ejercer el auténtico liderazgo.

2 High Speed yo-yo. “Aerial Study Attack” J. Boyd 1964

“Forty seconds Boyd”, el legendario instructor de combate de la fuerza aérea estadounidense, sintetizó el principal patrón de todo conflicto, de toda lucha o competencia, mediante la sucesión constante de un ciclo en paralelo entre los contendientes, el denominado ciclo de Boyd (OODA—Observación, Orientación, Decisión, Acción). Anticiparse al ciclo del adversario, interferir su capacidad de tomar decisiones, arrebatarle su tiempo y su iniciativa, sorprenderle inutilizando sus expectativas sobre nuestras acciones y adivinando las suyas, hará posible que nosotros estemos siempre por delante, es decir que nosotros hayamos llegado cuando los demás salen.

Quien maneja los tiempos más rápido: gana.” John Boyd “Patterns of conflict”.

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